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Gorka

Gorka

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Descripción

Ahora, aparece en un sólo tomo con material adicional referente a la creación de esta aventura, y de la mano de la línea Siurell de Dolmen Editorial, vuelve a estar disponible esta excelente obra de género fantástico. Carlos Portela, Fernando Iglesias y Sergi Sanjulian son los responsables de esta obra imprescindible en cualquier comicoteca que se precie.

Gorka fue el inicio de una alternativa para el autor español o, mejor dicho, para una nueva generación de creadores autóctonos, ya que hablamos de tiradas muy reducidas –de 1.000 a 2.000 ejemplares 3 – que se movían en las crecientes librerías especializadas y, por tanto, de unos ingresos económicos muy exiguos, no aptos para quien soñase con vivir de su trabajo. Patxarán/Camaleón publicó cuatro números de Gorka, que quedaría en el limbo de los justos hasta 1998; en el interregno, una engañosa sensación de júbilo ante la creciente presencia de comic-book de autores españoles en el mercado de venta directa –la librería especializada-, avivó el interés de las editoriales medianas y pequeñas por la iniciativa, y Planeta DeAgostini, atenta siempre a las fórmulas de éxito ajenas, asumió como suyo aquello de “comic-books españoles” y puso en marcha la línea Laberinto.

Como yo estaba ahí en funciones de editor no entraré en detalles –entre otras razones porque este prólogo no es el lugar para ello-; ahora, nos interesa saber que Gorka, que ya estaba en las compartidas manos de Sergi, Carlos Portela –como guionista- y Fernando Iglesias –como director artístico y responsable de los bocetos- buscaba un nuevo espacio para desarrollarse, espacio que en 1998 encontró en Laberinto, más concretamente en los cuatro números –y un aschan 4- de Gorka: Los vientos de Odei. Como dibujante, Sergi había madurado; el suyo era ahora un trazo algo más angulado, muy vivo, que sabía equilibrar sombras y luces, preciso y generoso en la ambientación y especialmente dotado para la anatomía y la puesta en escena. Carlos era –es- un guionista inteligente, inquieto, que perfila la psique de sus criaturas con brillantez, capaz de habilitar y mezclar coherentemente argumentos entrecruzados y de dar salida a ideas complejas de forma perfectamente precisa. Fernando, por su parte, es un extraordinario dibujante con una base académica muy sólida y una capacidad camaleónica para adaptarse a las exigencias del guión, con una visión muy clara del storytelling. Para redefinir al nuevo Gorka Carlos apuntó en su momento que “podíamos bien continuar en la misma línea pseudohumorística apuntada hasta entonces” o bien “hacer tabla rasa y empezar de cero como si el Gorka de Camaleón no hubieses existido jamás”; la decisión fue salomónica: “tras darle muchas vueltas, optamos por una solución intermedia”, en la que “redefinimos al Concilio Animal, creamos al Señor del Reino Invisible (el padre de Gorka), ampliamos el papel de Arno y de las ratas (mis favoritas) e intentamos matizar a los representantes del Bakar Jainko en la ciudad” 5. Sergi, por su parte, aseguraba en un texto publicado en Gorka apócrifo: “si bien es cierto que Gorka ha sufrido una clara evolución en el terreno gráfico (se ha “humanizado”), también lo es que el tono humorístico (casi infantil) ha sido reemplazado por la épica pura y dura, emparentándolo (o intentándolo) con tebeos de corte más aventurero, en la línea del Thor de Walt Simonson”.

Antoni Guiral

Del dibujo de Sergi sólo decir que El Viento de Odei confirmó lo que se atisbaba en el Gorka de Camaleón: que es un dibujante excepcional que no tiene miedo a enfrentarse a nada y al que, como a Fernando, no incomoda tener que bregar con elementos que le son ajenos o incómodos de dibujar si la historia los requiere. Oriol, por su parte, ha pasado de encargarse de los grises a convertirse en colorista profesional. Y esto, diez años después y tras haber escrito y leído mucho más, me parece aún más encomiable. ¿Que me gusta la gente con la que trabajo? Sin duda. Es una de las razones por las que trabajo con ellos. Si no tuviese sintonía con ellos me sería imposible pasarme un año o dos, aunque normalmente son más, compartiendo mesa y proyectos.

No deja de ser gracioso que justo en el momento que se reedita, mejor dicho, se recopila Gorka, se edite Cerebus en español. Que Gorka partió de Cerebus es casi tanta obviedad como decir que Cerebus partió de Conan. Y a Conan volvimos nosotros dejando la parodia para concentrarnos en la aventura, la religión, la política y las relaciones familiares.

Carlos Portela 2009

“Gorka”

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