Hace dos años, viernes 12 abril 2024
Uno tiende a pensar que es el ombligo del mundo y en preocuparse de las cosas que le conciernen, pero viendo cómo está el panorama general, te das cuenta de que es algo globalizado. Al parecer ECC tiene problemas de pagos, el FNAC ha sido vendido en un 30% a Random House, hay editoriales grandes con EREs encubiertos, cierres…
Nosotros tendremos que plantearnos cosas a lo largo de los próximos meses para poder afrontar el futuro, ya que las cosas no están para muchas alegrías. Es lo que toca, reestructurarse o morir.
Mi capacidad de filtrar las cosas tiene un límite que choca con mi empatía, y menos mal que sé poner buena cara al mal tiempo, y de mi optimismo.
Entre las cosas buenas, una llamada hace unos minutos de Carlos Portela. Ha recibido el libro de Esther y está contentísimo, emocionado. Es de agradecer que la gente te llame para cosas buenas. Me alegra que esté contento, han sido tres años terribles, muy duros para todos. Desde luego el personaje de Esther se resiste a que cierren sus historias. Y ha sido duro en lo personal para los tres, porque Aneke también ha pasado lo suyo.

A mí me llegó el libro ayer. A pesar de que estoy expectante por ver cómo funciona se me puso la piel de gallina al hojearlo. Ha quedado muy guapo. El esfuerzo ha valido la pena, y debería de funcionar muy bien porque es el cierre redondo a 50 años de historia.
Hablando de llamadas. Ayer me llamó Vito Vázquez. Autor nuestro y un tipo majísimo. Trabaja ahora en Londres y la noticia es que llamó solo por hablar, para ver cómo iba todo. Otra de esas cosas que, al margen dela gente con la que sueles hablar a diario, rara vez sucede en estos tiempos que corren.
Por lo demás, tengo que intentar reducir mi ritmo de trabajo porque no tengo un momento de desconexión. Llevo meses echando 12-14 horas, como en los viejos tiempo, cuando mis hijos no habían nacido. Supongo que es lo que toca en estos momento. Al día a día habitual se suma todo el tema de los papeles de las subvenciones (vamos a aumentar mucho el trabajo en ese aspecto), coordinar el libro de Esther, la Dolmen 350 (que está quedando genial), y mil cosas más. Menos mal que sarna con gusto no pica.
Nota: La foto es de un mes más tarde, en el Salón del Cómic de Barcelona, con Aneke y Carlos Portela en primer plano durante la cena de empresa de Dolmen.