¿De verdad estamos ya en febrero? No me lo creo, al igual que el hecho de que Pedro lleve ya dos años en trabajando con nosotros.
Lo más notable esta semana es el hecho de haber calculado que sacaremos alrededor de 170 novedades este año, lejos de las 120 como máximo que pretendía. Y lo peor es que no veo cómo reducirlas. La semana que viene voy a Avilés para hablar con Jorge Iván y le comentaré el tema. Sea como sea, para enero de 2025 la cosa tiene que reducirse. El caso es que entre las dos novedades mensuales en catalán, la revista Dolmen, los dos mangas, el clásico francés de Fuera Borda, los dos Sin Fronteras, los dos Albion, etc. la cosa se va ya a diez novedades. Aparte quedan las dos novelas entre una línea y otra, los cómics varios, los ensayo…
Igualmente, esperemos que la nueva política de control de costes y de subvenciones funcione.
Esta semana viene marcada por la persistente búsqueda de una asistente editorial. Varias entrevistas y nada claro. Poca gente que se acerque al perfil que buscamos de persona eficaz y con ganas. No tengo ganas de perder más el tiempo y necesitamos alguien que venga con las pilas puestas.
También tenemos a punto de caramelo la boda de Esther. Me cuesta creerlo. Estas semanas, el contacto con Carlos Portela (el guionista) está siendo más estrecho, lo cual es agradable porque es un tipo cabal y con el que da gusto hablar. Sabe mucho de cómic y es de aquellas personas con las que podrías estar horas y horas hablando. Nos quedan unas diez o doce páginas por terminar, de las ciento y pico que tendrá. Llevamos mucho retraso provocado por el hecho de contar con dos personas top en el proyecto. Aneke es una dibujante reclamada por todo el mundo y Portela… entre la serie del Zorro de Amazon, sus cómics diversos y demás asuntos, le cuesta poder centrarse en esto; ha sido una semana agridulce para él, por un lado ha cumplido el sueño de niño de ganar uno de los premios importantes de Angouleme, pero en lo personal han surgido cosas. Espero que todo mejore porque se lo merece.