Lo cierto es que se pasa gusto, algunas cosas venían de lejos y es un logro haber podido atender todos esos pagos. Espero no necesitar ese dinero a la hora de pagar a la imprenta a final de mes.
El caso es que la reducción de gastos fijos fue todo un acierto, y ahora comienzan a verse los resultados. Si pagasen ya desde Argentina sería la leche.