Es un tipo magnífico, otro amante de los cómics sin igual. Hicimos juntos el libro del Príncipe Valiente y le escribí disculpándome por no haber podido pagar todavía la parte que le corresponde. Lo ha entendido perfectamente y me ha comentado lo mal que lo está pasando en la actualidad, ya que la crisis tampoco le está ayudando precisamente a llevar acabo sus magníficas y artesanales ediciones.
Espero poder ayudarle en el futuro, con su mail se ha ganado el que haya adquirido también con una deuda de gratitud que espero poder subsanar en cuanto salgamos de ésta.