Nos la jugábamos realmente ya que si las ventas no hubieran sido buenas el mes hubiera sido una autentica pesadilla teniendo que retrasar pagos y dar mil explicaciones, pero por suerte, y por primera vez en todos estos años, las cifras de la liquidación han sido muy superiores a lo que había previsto, lo cual ha sido increíble.
Pasaremos el mes justos, pero lo pasaremos.
Y mañana Frankfurt, mucho más tranquilos, claro.