Eso pasa por pedir permisos, como hemos hecho, con el libro sobre The Big Bang Theory.
He hablado con la persona que lleva el tema y ha sido de lo más atenta y educada, todo lo contrario a lo que uno espera en estos casos.
Me ha dicho que haría todo lo que pudiera para ver cómo solventarlo.
Inicialmente, piden retirada del material en circulación y daños y perjuicios.
Casi nada.
No deja de ser una preocupación más. Lo bueno es que no me sienta tan mal como lo hubiera hecho hace unos años, uno se acostumbra a estas desgracias, y lo malo es que se suma a la larga lista de frentes abiertos, y que todo esto cansa, agota y destroza el espíritu.