De modo que toca dejarlo todo listo antes de irse a dormir para coger el coche, atravesar Palma en 5 minutos, desayunar un buen café con ensaimada (afortunadamente la cafetería de al lado de la oficina abre a las 6’00) y comenzar la jornada.
La verdad es que ha cundido mucho más el día, aunque ha habido un par de momentos de sueño complicados de sacar adelante, pero aquí estamos con el día acabando (y teniéndome que acostar en breve ya que en apenas 6 horas toca estar de nuevo en pie).