Pagan los franceses, pagan los del Institut, esta semana es el Salón de Granada… Vamos a poder pagar la imprenta sin problemas por primera vez en años, y encima unos 30.000 euros a gente pendiente. Menudo subidón. Dos meses más así y salimos por la puerta grande.
Por cierto, nuestros libros llegan por fin al Corte Inglés, otra de esas ilusiones que todo buen editor que se precie tiene desde que inicia su camino.