¿Descansar? Bueno, más bien digamos que tengo un horario extraño de trabajo que comienza cuando ellos se van a la cama. Ya es que me gusta mi trabajo, porque después de una agotadora jornada con los peques, ponerte a contestar mails, mirar presupuestos, cuadrar cuentas y escribir estas líneas podría no es lo más recomendable para muchos.