Hace dos años, jueves 26 septiembre 2024
Al final he dedicado un texto en la revista “Dolmen” a la polémica surgida con David Rubín a raíz de los Premios de la Crítica. Ha vuelto a escribir en redes y creo que era necesario dar nuestro punto de vista. Me sabe mal, porque nunca es agradable estar a malas con nadie y tampoco creo que esto vaya a solucionar nada, pero hubiera sido de cobardes callar.
Pero eso no es lo más importante de esta semana. Anoche, al mirar la cuenta bancaria, me llevé una de las alegrías del año. Nos han ingresado unas cantidades que nos debían desde hacía tiempo y también han llegado las transferencias de unas subvenciones solicitadas hace meses. Costó Dios y ayuda sacarlas adelante, porque es una labor tediosa y aburrida, que requiere presentar mil papeles y conseguir que todo cuadre, pero ha valido la pena.
El caso es que son las doce de la noche y hoy comencé a las 6:30. A estas alturas no me da la cabeza para mucho más. Empecé en la oficina con Paqui haciendo pagos con el dinero ingresado, seguí con las justificaciones de otras subvenciones, continué con los mails pendientes, el cierre de la “Dolmen”… y así hasta ahora. Las últimas tres horas las he dedicado a escribir un capítulo final para mi nuevo libro —sobre Clash Royale, una larga historia—, que saldrá el mes que viene; han aparecido algunas actualizaciones que convenía comentar para evitar que el libro quedara desfasado prácticamente nada más salir.
Agotado, pero satisfecho. Y en menos de seis horas toca volver a la carga. Será una semana intensa, pero al menos estamos vivos para seguir luchando.