Hace dos años, domingo 15 septiembre 2024
La parte menos divertida de una editorial, o cualquier empresa, es cuadrar números en épocas de crisis. Se podría decir que uno se acostumbra, pero no es cierto. Cada vez que fallas a alguien es como un fracaso personal.
Vender tebeos o novelas no es sencillo. Te enfrentas a gigantes, y lo que es peor, al avance de la tecnología que puede hacer que el medio en el que trabajas se quede obsoleto. Es decir, ni la mejor tienda de alquiler de videos tuvo su oportunidad de sobrevivir, el tiempo les pasó por encima. Es lo que llamo el síndrome del vinilo.
Llevar ese peso encima es parte del negocio. Lo aceptas y sigues adelante.
Ha sido una semana muy complicada, había que atender unos pagos de bancos que no podíamos fallar, y ha ido muy justo.
El futuro es esperanzador a largo plazo, pero nos toca sufrir un poco en los años que nos quedan por delante.
