Sí, has leído bien. Uno de los principales guionistas de Spider fue Jerry Siegel, el cocreador de Superman. Pero si el Hombre de Acero representa la nobleza y el idealismo, Spider es su reflejo oscuro: arrogante, manipulador, genial… y peligrosamente carismático.
Nacido en las páginas de Lion en 1965, Spider fue creado por el guionista Ted Cowan y el dibujante Reg Bunn, aunque Siegel tomaría pronto el timón narrativo para llevar al personaje por caminos cada vez más oscuros, espectaculares y sorprendentes. A diferencia de los héroes clásicos, Spider no lucha por la justicia, sino por el poder y la dominación… hasta que descubre que combatir el crimen puede ser una forma de mantener el caos bajo control. A su manera, claro.
Spider es una rareza maravillosa. Se presenta al principio como un “rey del crimen” que utiliza gadgets, planes maquiavélicos y aliados peculiares. Pero a lo largo de las historias, su figura se transforma. El villano se convierte en una especie de antihéroe, enfrentándose a otros criminales más peligrosos que él… no porque le importen las víctimas, sino porque quiere ser el único amo del juego.
Visualmente, es puro noir pulp: gabardinas, rascacielos, rayos hipnóticos, máscaras, laboratorios secretos, helicópteros. Un cómic con sabor a cine negro, ciencia ficción retro y acción desbocada.
En Dolmen hemos rescatado este clásico con una edición a la altura de su leyenda. Ideal para fans del pulp, del cómic clásico y de los personajes complejos que juegan en la delgada línea entre el bien y el mal.