Por fin, tras muchas horas de trabajo a lo largo de estas tres semanas, el despacho está ordenado. Eso sí, me esperan 200 mails en la bandeja de entrada por responder. Menudo fin de semana por delante.
Eso sí, da gusto mirar por las ventanas y ver las vistas, y realmente se trabaja más a gusto en el nuevo sitio. Tengo ganas de comenzar.