Y es que la situación actual es insostenible, o colocamos el saldo o no sé qué pasará, más que nada porque para comenzar a cobrar las novedades en las que confío el futuro de la editorial todavía quedan unos meses.
Por lo demás, seguimos de cierre de Dolmen y lidiando con los mil mails que llegan cada día (130 aprox. para ser exactos).