Justo hoy, tras meses de salir a las 17’10, llega junio y mis hijos salen a las 15’30 y entran a las 8’15, con lo que todo se trastoca. Aunque más o menos me quedo con el concepto y espero que de ese modo pueda trasladar la idea inicial.
Además, esta semana tengo un juicio el miércoles que me tumba media mañana y el jueves me voy a Madrid.
Mal momento para buscar rutinas.