Lo peor es que hay mucha gente que manda por mandar, sin fijarse en nuestra línea editorial, comentando en la cabecera cosas como “Habiendo visto cuál es su línea editorial les envío este manuscrito…” Y de repente, lo miras, y se trata de un libro de fantasía, o ciencia-ficción, pero nada relacionado con el terror.
Sea como sea, es increíble la cantidad de mails que recibimos con novelas deseosas de ser publicadas.