Ha sido increíble, ya que con ello podremos pagar a mucha, mucha, mucha gente, y nos solventa el problema de un pagaré que teníamos que atender mañana.
Parece que las cosas van saliendo, aunque nos queda por pasar las de Caín todavía y seguimos con la espada de Damocles de la imprenta y el juicio sobre nosotros.