Para que luego haya alguno que diga que la tecnología no avanza. Más horas de retraso pensaba yo mientras trabajaba.
El avión salió hacia las 20’00 y aterrizo a las 4’30 hora local, unos 12-13 horas de viaje que me pasé mayoritariamente leyendo, trabajando con el ordenador y durmiendo. Nueve horas de sueño, casi nada.
En el aeropuerto viajé junto al editor de Dargaud Thomas Ragon, un tipo encantador que vendrá a Palma, por cierto, invitado al Comic Nostrum.
A las 6’00 llegamos al hotel y, sin habitación, nos fuimos a dar una vuelta por los alrededores. Estamos muy céntricos, lo que siempre se agradece, y en un 4 estrellas NH, lo que siempre es una garantía.